“AMIGO HER2+”

Desde mí espacio más íntimo, mi cama, ese rinconcito acogedor donde se reflejan mis sueños quiero compartir mi vivencia con mi amigo “HER2+”.

En éstos días que no me queda más remedio que guardar reposo por la neumonitis detectada, tengo tiempo para acordarme de él y quiero que lo conozcáis.

Mi primera cita con él fue en noviembre del año 2013, por supuesto fue una cita a ciegas; aún desconocía su nombre, sus gustos, sus inquietudes, sus debilidades…
“Hoy sé que es un buen amigo, que se deja querer y que no se enfada porque lo haya abandonado”.

Los primeros meses conociéndonos fueron duros; no congeniábamos. Yo no aceptaba su iniciativa, su firmeza en decidir por mí, de querer ir por donde él quería.

En enero, después de informarme con profesionales en relaciones difíciles, entre en un “SPA” y allí se quedo él para siempre. Fue la mejor decisión; ahora sólo quedaba cicatrizar la herida causada por ese desamor.

El 14 de febrero, “SÍ” ¡Ja!, ese día fue, comencé la terapia llamada “Quimio”. Mi primer día fuí muy asustada (como mi primer día de colegio, ese en el cual tu madre se afana por arreglarte para estar limpia y guapa, pero te suelta allí rodeada de extraños), tanto que resultaba obvio y en el centro, una agradable terapeuta llamada “enfermera”, me ayudo; era la segunda vez  que necesite la palabra amiga, las adecuadas, las reconfortantes para poder dejar atrás a mi amigo (las primeras las escuché de una “social trabajadora” en una asociación).

En esos momentos de tanta inseguridad, de tantas inquietudes, de tantos desconocimientos, me vino bien su charla. Me habló de él, de quién era, y de muchos porqués. Me contó como mis terapias me ayudarían a olvidar a mi desamor (HER2+) pero que me iba a costar algo más que un ramo de flores y unas copas, que en ese paseo por llegar, perdería partes físicas de mí, pero lo que ella ignoraba en ese momento, como también lo desconocía yo, es que ganaría en ser mejor persona, en autoestima, en confianza, en valores olvidados por las prisas como la sinceridad, la honradez, la capacidad de “ver y comprender” que siempre hay un momento para todo, que no hay excusas, pero en especial, que estás tú: para mimarte, cuidarte, amarte, conocerte, y así saber que eres capaz de dar a los demás mucho y de calidad.

Ahora he ganado en belleza, ahora soy capaz de apreciar lo que realmente importa, ahora valoro las cosas por lo que son y como son, desecho lo banal, me alejo de lo negativo y vivo el día a día. Ahora amo, porque sí, aparece en tu vida algo tan viejo como el amor (el cual creías olvidado).

Las partes físicas (que dicho sea de paso, nunca me preocuparon), se recuperan, aunque es verdad que todo acto tiene una consecuencia y pueden aparecer secuelas, pero todo es asumible con entereza porque ahora me sobra, tanta que soy capaz de compartir con nuevas compañeras que he hecho en éste largo paseo, el cual aún no ha terminado para mí.

En esa larga “alameda” que me ha tocado caminar, me he encontrado con otra terapia, “Radio” (causante de mi secuela de pulmón) y con bancos donde descansar (amigos de charla), y otros árboles donde cobijarme (profesionales capaces), y otros estanques donde pasar la mañana o la tarde o las horas de espera (seres queridos), porque no tienes prisa, sólo esperas pacientemente, sólo vives, sólo creces, ¡con tanto nuevo a tu alrededor que aprender!; y eso es lo que hago, aprendo: ¡aprendo mi lección, mi etapa, mi momento, aprendo a conocerme, a dar, a ayudar, a compartir, a vivir, a amar!

Y esa es la historia de mi desamor con mi amigo HER2+ que me ha enseñado, que pensando en verde, en positivo, en mí, puedes con cualquier piedra que te surja en el camino. ¡Puedes!

Mi largo paseo acabará pronto (abril 2015) y ahora sé que puedo iniciar todos los nuevos que me surjan: sola, acompañada o de acompañante, porque mi amigo se llevo de mí a una parte muy pequeña de mi cuerpo, pero no llegó a mi alma ni a mi corazón donde he guardado lo que realmente soy: una mujer. Y ésta mujer sabe que ya nadie podrá decirle, ve por aquí, anda por allá, toma ésto, coge aquello, porque ahora es su ahora, y es ella quien decide, quien pregunta, quien contesta, quien otorga, quien dirige su destino; alguien me dijo una vez, “te empoderas” (es cierto, por lo menos en mí).

He aprendido mi lección y por eso sé que no es importante un físico: pelo, uñas, senos, sequedades varias, llagas, molestias diversas, secuelas por quimio, por radio, pastillas, todo eso se maquilla, todo eso se va con el tiempo, por que no permites que nada de ello cale en tu rincón, porque sabes que de ese sitio sí que no se van las cosas fácilmente; allí sí que permanecen para siempre (y esa cicatriz sí que es difícil de sanar).

Ese rincón es propio en cada mujer aunque muchas desconocen que lo tienen y aguantan tonterías que no se merecen, que no comprenden ni comparten pero lo hacen porque en ellas hay ante todo ser esposa, compañera, amante, hermana, tía, sobrina, cuñada, abuela, amiga: confidente fiel e infatigable sin darse cuenta que ante todo es simplemente “una mujer”: ¡con derecho a elegir, a equivocarse, quererse, tener miedo, gustarse,…a vivir! Y es triste saber que sólo cuándo te encuentras con un amigo como el que yo tuve enfrente de mí, te ves por primera vez tal y como tu madre, “¡Otra Mujer!”, te trajo a éste mundo, desnuda y sola. Desnuda contigo, con tu verdad, con tu dolor, con tu rabia, con tus debilidades, con tus sentimientos, con tu impotencia pero sobre todo con tu amor. Y ese amor te enseña que lo único que necesitas para ayudar a alguien y ayudarte a ti, es saber escuchar, ¡escucharte!

Así que a todas esas mujeres les digo, escuchense, quieranse más, serán más fuertes, tendréis poder y ganareis a cualquier amigo-enemigo que como el mío os intente hacer daño. Sed primero eso, mujer: descubríos como yo lo hice y vivid el día a dia con lo que traiga: risas-reíd, lágrimas-llorad, amor-amad, dolor-sentid pero sed vosotras, aprended a sacar lo mejor de cualquier circunstancia (si la vida te da limones has limonada, es sana y reconforta).

Desde mi rincón, gracias, y espero que con estos “mis sentimientos”, “mi vivencia”, os ayude a comprender un poco más de que todo tiene un por qué????

Mi por qué es ser mejor persona de lo que he sido hasta ahora, valorar lo que importa, cambiar mis hábitos, mi manera de sentir, de apreciar las cosas, madurar, transformar mi pequeño mundo en una gran recepción, cálida y confortable donde acoger todo lo que sé que aún está por llegar (al menos así lo espero yo), porque mi color, el verde, me da esa esperanza, esa fuerza, esa germinación necesaria para crecer, para evolucionar, para conectar, para estar en calma, serena, tranquila y poder recibir, y poder decir con total humildad y respeto, ¡adiós amigo, jamás te echaré de menos!

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2 respuestas a “AMIGO HER2+”

  1. mabelmisi dijo:

    Todo tiene un por qué…
    Una amiga me dijo que debí iniciar está trayectoria del blog con mi “amigo HER2 +” pues con él inicié éste viaje de escribir…fue mi primer relato, hace ya algo más de un año…

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  2. mabelmisi dijo:

    Todo tiene un por qué…
    Una amiga me dijo que debí iniciar está trayectoria del blog con mi “amigo HER2 +” pues con él inicié éste viaje de escribir…fue mi primer relato, hace ya algo más de un año…

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