ENJAMBRE

A mi madre

LLueve fuera
y dentro de mí, cada gota es un enjambre sin reina.

El frío devora la noche dejando náufrago el vacío
y en mi cabeza, aguijones de recuerdos.
Enjambre de estrellas en un templo de nostalgia.

Credo: –¡Te echo de menos!

No sé si son las circunstancias
pero este momento de arritmias que consumo
tienen revueltas mis ironías.
Me atormenta el zumbido moribundo del tiempo
y cuánto importa decir, te quiero.

Excomulgada de tus besos
clavé tu mirada en mi colmena
y en el destierro, bebí del cáliz de tu sonrisa
para no atragantarme.
Te fuiste pronto
plena de juventud y cuando mejor lo estabas viviendo
y yo me quedé…
con este enjambre
dentro de un confesionario inconfesable.

Odio, miedo, impotencia, dudas, peguntas sin biblia.
Me quedé atea
de conocernos, entendernos, querernos, con falta de ti.

Credo: –¡Te echo de menos!

Aún así, con esta falta
con este enjambre de abejas que pican mi alma
llegará el día
aclarará la mañana y de nuevo
brillará el sol ¿y tú?
Tú, seguirás faltando

Esta entrada fue publicada en Poesia y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ENJAMBRE

  1. Eva González dijo:

    ¡Maravilloso!, …. el zumbido moribundo del tiempo. ¡Cómo vas creciendo! Echo de menos la escuela y su magia y también escucharnos. Un abrazo poeta.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s